¿Quién dijo que las barras sólo alentaban en la cancha o a través del tan polémico CDF post-Segovia? Lo cierto es que un hincha es, per se, un tipo con garra. Aquí, en Surinam, en la Guyana Francesa, en Fiyi o en la Isla Mauricio; eso es así.
Pero, ¿es necesario que esa desmedida pasión se manifieste a destajo en nuestro paisaje urbano? Día a día vemos cómo nuestros horrendos postes de luz se tornan aún más horrendos con esos colores tan pedestres, tercermundistas, delicuescentes y poco armoniosos.
En una ciudad como Santiago, donde el tendido eléctrico se encuentra en la superficie, es imposible que no sea éste una tentación para los hinchas de los tres equipos más populares de nuestro país. Además, ni siquiera los grifos se salvan de esta práctica tan común. La verdad es que esta práctica se ha hecho cada vez más común y muchas veces destruyen sin compasión ese paisaje que parecía indestructible. Arrasando al más puro estilo Alex DeLarge.
Además, esto es una guerra. Por ende, al pintarse una cuadra blanco y negro, la cuadra siguiente es territorio de Universidad de Chile, quienes a su vez, ven estrechado su espacio a manos de la siempre grande Universidad Católica.
Hay quienes desearían que la pasión quedase sólo en el estadio y que no invadiese de manera negativa una ciudad que por naturaleza, se ve maltratada. ¿Usted que desea?
Hay quienes desearían que la pasión quedase sólo en el estadio y que no invadiese de manera negativa una ciudad que por naturaleza, se ve maltratada. ¿Usted que desea?
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