martes, 14 de diciembre de 2010

Barrio Patronato: cultura fundida.





Patronato, quién lo hubiese pensado. La cultura asiática e indú se funden con la santiaguina. Por un lado, Asia es representado por las miles de prendas y objetos típicos de dicho continente. Hello Kitty, Pucca, y Naruto, hacen del lugar algo estimulante para el menor.

Para la otra cultura referida anteriormente, son los Kebab, entre los miles de sabores que Patronato pone a disposición de los transeuntes para calmar el rugir del estómago.

Parece incomprensible ver cómo se funden las culturas, teniendo en cuenta que en Chile se suele ser un tanto nacionalista, casi al borde de la xenofobia. Si bien poseemos melodías alusivas al buen vivir con nuestros vecinos, no las profesamos. "Y verás como quieren en Chile, al amigo cuando es forastero".

Si un peruano, boliviano u argentino, escuchasen esa tonada, se mofarían de nuestra inconsecuencia. Sin embargo, en patronato, estas premisas xenofóbicas parecen olvidarse. Pues, parece ser que el comercio es lo que nos une.

No precisamente nos une de manera vaga. Es toda una aventura evitar no chocar con otras personas. Son miles los que recorren patronato en todo su esplendor, de lunes a lunes, en su mayoría.

La única lástima es la pululación de delincuentes que esperan al asecho. Aunque, como en todos lados, es normal que hechos delictuales ocurran, acá se da con un poco más de facilidad. Todo esto por el flujo de gente que recorre las miles de tiendas. Para eso, se inauguró hace no mucho una comisaría que busca proteger a los transeúntes.

Asi como las miles de caras asiáticas atienden con gusto sus locales -a precios recomendables- creo que deberíamos empatizar y hacer de patronato un barrio más seguro y agradable, pues, depende de nosotros mantener esta mezcla cultural que enriquece nuestro gran Santiago.

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