
Muchas dudas existen con respecto al periodismo. ¿Es el periodismo una carrera? ¿un postgrado, quizás?. A medida que pasan los meses -porque ya ni siquiera se deben esperara años- la tecnología nos hace parte de las nuevas formas de ser parte de esta sociedad. De esta manera, el periodismo ciudadano es un reflejo claro.
Actualmente, es recurrente ver en los noticiarios cómo la gente común y silvestre, graba y sube hechos que, por si fuera poco, luego testimonian. ¿quién se hace cargo? ¿quién pone los límites morales?.
El periodista posee una línea editorial que seguir casi por obligación y otra que, por más que se discuta, es práctiamente opcional. La primera obedece al medio en cual el periodista ejerce -C13, Canal 1, Radio María o Terra Networks, por ejemplo-, mientras que la segunda, obedece sencillamente a la moral; a la ética.
Un reportero ciudadano, por más osado y dedicado que sea, no responde a ninguna línea editorial, él responde solamente a sí mismo. En ese escenario ¿quién define qué está bien o mal? ¿quién enjuicia?. La libertad es prácticamente absoluta, sin embargo, hay medios que sin temor publican una y otra vez las bizarras imágenes que la sociedad se encarga de retratar. Bajo esa temática, muchas veces son los mismos medios quienes se encargan de otorgarle una responsabilidad tan grande a la sociedad.
El debate queda abierto, cuándo y de qué manera se detendrá esto es prácticamente responsabilidad del destino. A medida que avanza el tiempo nos damos cuenta que el periodista -entendido como aquel que ejerce con un título bajo el brazo- está quedando obsoleto, y su trabajo es suplido por quienes informan sin saber el arma que tienen en sus manos.